Friday, November 25, 2005

La última y nos vamos...

Hola, amigos y amigas, esta vez les escribo para despedirme, al menos por un momento, de ustedes y de su fidelidad a este blog. Les agradezco que hayan estado pendientes, semana a semana, de las publicaciones de su servidora.

Como les prometí al inicio de este blog, por él desfilaron varios autores salvadoreños de reconocida trayectoria en el mundo literario. Entre ellos estuvo Roberto Cea, Ricardo Lindo, Miguel Ángel Espino, Jacinta Escudos, Salvador Salazar Arrué y Roque Dalton.

Espero que nos volvamos a encontrar en este mismo lugar dentro poco tiempo, estén pendientes porque habrá una próxima entraga, cuídense mucho.

Nat*

Tuesday, November 15, 2005

Poemas de amor...


POEMA DE AMOR
(De "Las historias prohibidas del Pulgarcito"/Roque Dalton)

Los que ampliaron el Canal de Panamá (y fueron clasificados como "silver roll" y no como "gold roll"),
los que repararon la flota del Pacífico en las bases de California,
los que se pudrieron en la cárceles de Guatemala, México, Honduras, Nicaragua, por ladrones, por contrabandistas, por estafadores, por hambrientos,
los siempre sospechosos de todo ("me permito remitirle al interfecto por esquinero sospechoso y con el agravante de ser salvadoreño"),
las que llenaron los bares y los burdeles de todos los puertos y las capitales de la zona ("La gruta azul", "El Calzoncito", "Happyland"),
los sembradores de maíz en plena selva extranjera, los reyes de la página roja, los que nunca sabe nadie de dónde son,
los mejores artesanos del mundo,
los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera,
los que murieron de paludismo o de las picadas del escorpión o de la barba amarilla en el infierno de las bananeras,
los que lloraran borrachos por el himno nacional bajo el ciclón del Pacífico o la nieve del norte,
los arrimados, los mendigos, los marihuaneros, los guanacos hijos de la gran puta,
los que apenitas pudieron regresar,
los que tuvieron un poco más de suerte,
los eternos indocumentados, los hacelotodo, los vendelotodo,
los comelotodo, los primeros en sacar el cuchillo,
los tristes más tristes del mundo, mis compatriotas,
mis hermanos.
Roque Dalton García, escritor salvadoreño, nació en San Salvador el 14 de mayo de 1933. Murió asesinado 42 años después, el 10 de mayo de 1975, en medio de la Guerra Civil de El Salvador.
Su incursión en la literatura la hizo más que todo con poesía de rompimiento, en pocas palabras: crítica al sistema. Con su forma de escribir también dejó atrás los parámetros que regían la poesía pura. Con ella, y valiéndose del verso libre, cuestionó las formas tradicionales de la rítmica del verso poético.
La crítica que se le hizo siempre es que, en sus inicios, su poesía carece de lenguaje válido, cargado de mucho surrealismo, retórica incoherente y faltos de intelectualidad. Sin embargo, con el paso del tiempo, estos elementos son perfeccinados por Dalton, aunque nunca se apegó a las reglas versísticas.
En los libros publicados luego de "Taberna y Otros Lugares", Dalton supo desarrollar toda su visión poética de ruptura, de inconformidad en todos los órdenes e integrar sus experiencias políticas con la poesía y la literatura en general.
Algunas de sus obras más representativas son:

La Ventana en el rostro (poesía), 1961.
El turno del ofendido (poesía), 1963.
El Mar (poesía), 1964.
Poemas (poesía), 1968.
Taberna y Otros Lugares (poesía), Premio Casa de las Américas, La Habana, Cuba, 1969.
Miguel Marmol (narrativa), 1972.
Las Historias prohibidas del pulgarcito (poesía), 1975.
Pobrecito Poeta que era yo (novela), 1976

En ensayo publicó dos monografías y además numerosas obras dispersas en revistas de muchos países de nuestra América.

Thursday, November 10, 2005

El señor refinado


Breve historia:
Salarrué es el seudónimo de Salvador Salazar Arrué. Nació en Sonsonate, el 22 de octubre de 1899 y murió en San Salvador, el 27 de noviembre de 1975. Fue poeta, pintor y escritor, y considerado el máximo exponente de la narrativa cuzcatleca.Algunos antecesores antecesores suyos son Francisco Herrera Velado,Arturo Ambrogi y José María Peralta Lagos.
El autor salvadoreño Salvador Salazar Arrué, mejor conocido como Salarrué, cuenta en su “repertorio” con una amplia variedad de novelas de su autoría. Salarrué fue uno de los fundadores de la nueva corriente narrativa latinoamericana. En sus "Cuentos de Barro" y "Cuentos de Cipotes", él logra una plena identificación con el mundo campesino.
Sus obras más representativas
Entre sus obras publicadas están: El Cristo Negro (1927), El Señor de la Burbuja (1927), O Yrakandal (1929), Remontando el Uluán (1932), Conjeturas en la Penumbra (1934), Eso y Más (1940), El Trasmallo (1954), La Espada y Otras Narraciones (1960), Vilanos (1969), El Libro Desnudo (1969), Ingrimo (1969), La Sombra y Otros Motivos Literiarios (1969), La Sed de Sling Bader (1971), Catleya Luna (1974), Mundo Nomasito (Poesía -1975)......y los populares Cuentos de Barro (1933) y Cuentos de Cipotes (1945).

En “Cuentos de barro”, Salarrué nos recalca la vida pueblerina y campesina de nuestro país, aunque no se sitúa en lugares específicos para contar su historia. Sólo basta con un poco de imaginación del lector y el cuento sale por sí mismo.
Este es probablemente el libro más conocido por los lectores salvadoreños, y el que de alguna manera 'representa' a nuestras letras en numerosas antologías de literatura Latinoamericana y Universal. Desde la publicación por primera vez, en 1933, de esta colección de cuentos, El Salvador ha experimentado notables y profundas transformaciones. Pero a esta obra, el tiempo ha venido confirmándole su calidad y permanencia como uno de los monumentos de la lengua castellana.
A través de cada uno de los cuentos, Salarrué nos narra una parte de la vida campesina, que muchos nunca han vivido. Les invito, pues, a adentrarse en la literatura de este 'Grande' de la novela salvadoreña.
Nat*

Thursday, November 03, 2005

Un poco de historia

La literatura propia de El Salvador inicia en el siglo XVI cuando un andaluz, Juan de Mestanza, deja unos textos iniciales. Posteriormente, durante la época de la colonia, se concentra en la literatura eclesiástica.

En torno a la independencia (1821-1823) prospera la retórica. Entre estos retóricos-independientes destaca José Simeón Cañas. En la línea del clasicismo cuentan Miguel Álvarez Castro, José Batres Montúfar y Enrique Hoyos.

Dentro del romanticismo, Fernando Velarde, Antonio Najarro y el antecesor del modernismo y maestro de Rubén Darío, Francisco Gavidia (1865-1955) son los grandes. A fines del siglo XIX ejercieron una gran influencia dos revistas: La Juventud Salvadoreña y La Quincena.

El modernismo se apropia de nombres como Alberto Masferrer y Arturo Ambrogi. Trazos tardíos de esta tendencia se recogen en el grupo encabezado por el poeta y músico Vicente Rosales. Entre los cultores del costumbrismo destaca José María Peralta Lagos.

Una figura consular es la de Salvador Salazar Arrué Salarrué (1899-1975), antecesor del realismo mágico.

Con posterioridad a 1930 cuentan los grupos de Cactus, Crisol, Simiente, Seis y el politizado Octubre. La prosa de vanguardia está representada por Víctor Posadas (1910-1968). De la década de 1960 en adelante cabe recordar a los poetas Hugo Lindo, Roque Dalton y David Escobar Galindo.

En la actualidad existen nuevas corrientes literarias. Entre los escritores más representativos de este “modernismo”, en el que predominan los temas eróticos, están Jacinta Escudos, Otoniel Guevara, Marcela Serrano y Susana Reyes. Algunos de las publicaciones más representativas de estos escritores son “El Desencanto” , “Alkimia” y “Entre espejos”, respectivamente.


Jacinta Escudos: de la realidad vivida a la imaginada en un solo hilo


Esta es una de las escritoras salvadoreñas más reconocidas en la actualidad. Sus escritos pesan con una gran carga de erotismo que lleva al lector por los senderos de la realidad y de lo extraordinario.

Entre estas dos barreras, el lector debe saber diferenciar en qué lado se encuentra. A lo largo de sus obras, Escudos nos transporta por un mundo real mezclado con lo irreal. El lector, por tanto, debe saber lograr diferenciar cuál es el hilo separador de ambos polos.

Una de sus obras con mayor trayectoria, representatividad y estilo de este género real-erótico es “El Desencanto”, publicado en 2001. En este libro, Escudos resume cómo una mujer busca satisfacerse sexualmente y sus trabas para conseguir su objetivo.

A lo largo del libro, Escudos describe, con su sencillez característica y su alto sentido de realidad, cómo el personaje principal de su obra pasa distintos momentos de cambios emocionales, psicológicos y de madurez.

"Fuiste un gusano/ devorando/ las entrañas/ de mi corazón./ Mientras/ yo/ fingía placer"
Jacinta Escudos, epígrafe de El Desencanto: 2001

Nat*

Wednesday, October 26, 2005

El pensamiento de Miguel Ángel Espino

Miguel Ángel Espino es otro de los autores salvadoreños que nos presenta como opción fundamental a lo largo una de sus obras más reconocidas, “Mitología de Cuscatlán”, una visión a regresar al pasado, a nuestras raíces.

Este regreso tiene que darse, en este caso, desde la mitología que embarga nuestra raíz ancestral. Partimos entonces, al leer a Espino, de la historia narrada que poco a poco ha decaído.

Esta decadencia se ha dado principalmente por la pérdida de la tradición oral o hablada de nuestros antecesores. El abuelo ya no cuenta las historias míticas o creencias a sus nietos. Entonces, los últimos obvian , omiten o simplemente no saben nada sobre los mitos tradicionales.

Miguel Ángel Espino retoma, entonces, la historia contada de los abuelos para encerrarla dentro de las páginas de “Mitología de Cuscatlán”. De esta manera recreó un amplio abanico de posibilidades y explicaciones a temas tradicionales de nuestra cultura que a veces se queda sin posibilidad de explicación, por la falta de información sobre los mismos.

El libro está dividido en tres partes. La primera parte es “Mitología de Cuscatlán”. La segunda, “Cómo cantan allá” y la tercera, “Este es el pueblo”. Algunos de los cuentos que podemos encontrar dentro de “Mitología de Cuscatlán” son:

§ Cosmogonía
§ Los dioses
§ Los bacab
§ Los arbolarios

Estos primeros cuatro cuentos son una introducción a los temas que tratará el libro. La temática de ellos es sobre lo semidioses que existieron en el principio, las raíces de lasque parte nuestra mitología.

§ La Siguanaba
§ Cipitín

Estos dos cuentos tratan sobre la mitología que la mayoría de nosotros conocemos, aunque ya no se presenta como creencia, sino como una historia que pasó, pero que ya no representa validez alguna para la nuevas generaciones.

§ Nahualismo
§ El tigre del Sumpul
§ Lolot, el nahualista chontal
§ Los pájaros anuales
§ Atlahunka

Estos últimos cinco cuentos comprendidos en “Mitología de Cuscatlán” forman parte de otra de nuestras raíces, parte del origen del Nahualismo como creencia.

El nahualismo comprendía que cada persona india que llegaba a la mayoría de edad tenía que tener un animal protector que le cuidaba de por vida y moría en el mismo instante que el indio también moría.


Nat*

Wednesday, October 19, 2005

Y tan sólo una semana después...

El viernes siete de octubre, una semana luego del inicio de la tormenta tropical “Stan”, a seis días de la erupción del volcán Ilamatepec y casi 19 años después del terremoto del 10 de octubre de 1986, en el mismo occidente del país se percibió un sismo de 6.2 grados en la escala de Richter.

Este sismo se registró a las 12:10 del mediodía, a sólo 55 kilómetros de la costa sonsonateca. En el interior del país su percepción fue de 4.4 grados.

La paz que El Salvador estaba alcanzando fue perturbada una vez más por este hecho. Afortunadamente, esta vez no hubo muertes que lamentar.

Como una cadena rota, entre el siete y nueve de octubre, esta vez fue el oriente del país el que sintió la alarma. Pobladores de San Miguel alertaron de pequeños pero constantes sismos en las faldas del volcán Chaparrastique. La alerta, afortunadamente, no pasó a más.

Ahora se está en espera de nuevas noticias. Las preliminares anuncian para los próximos días, la formación de una nueva tormenta tropical en las islas del Caribe que podría, de alguna manera, afectar a El Salvador.
Nat*

Friday, October 14, 2005

Está visto: la naturaleza y las condiciones de nuestro país no estaban de nuestra parte...

El mismo sábado primero de octubre, como si de tragedias impensadas se tratara, el volcán Ilamatepec despertó a muchas familias de la zona occidental con truenos y retumbos que no tardaron en dejar huella.

El “Coloso”, a las 8:05 de la mañana, dejó de ser pacífico e hizo gala de su nombre. Erupcionó y dejó, con su paso, dos agricultores fallecidos, miles de dólares en pérdidas, tanto agrícolas como ganaderas, familias desprovistas de hogar y recuerdos enterrados...

Los daños más graves al occidente del país fueron causados por la ceniza que el volcán expulsó por varios días seguidos y el fuerte olor a azufre. Aunado a este problema, el occidente también sufrió las causas de “Stan”.

Nat*

Tras corneados... apaleados... ¿Qué más podemos pedir?

Desde el primero hasta el siete de octubre de 2005, El Salvador se vio envuelto en la tragedia una vez más. El huracán “Stan” fue esta vez el encargado de destrozar buena parte del país.

Los fallecidos casi alcanzaron el medio centenar, pero el gobierno dijo sentirse “satisfecho” de la insuficiente labor realizada por las instituciones gubernamentales como respuesta a la emergencia.

Muchas calles, casas, barrios y colonias enteras quedaron completamente inundadas o soterradas, en el peor de los casos.
Las zonas afectadas, esta vez no fueron solo las más pobres. También se vieron afectadas las de mayor prestigio, no por ubicarse cerca de ríos o quebradas, sino al pie de las montañas de la cordillera del Bálsamo.

Las causas de la destrucción no solo pueden ser atribuidas a las lluvias o a la naturaleza en general. Si nos adentramos en las causas, que son vistas por cualquiera, pero no aceptadas por los mismos, nos remitimos principalmente a la mala y excesiva construcción y distribución inmobiliaria que las constructoras realizan.

Las viviendas son construidas de acuerdo a la lógica de producción en serie. Se aprende, con este método, no solo a sobrevivir, sino a vivir sobre. El problema es que en nuestro país es difícil conseguir este propósito a cabalidad. Si vivimos sobre una montaña o un barranco, como le sucede a la mayoría de los afectados, difícilmente se puede acceder siquiera a la supervivencia.
Nat*